Aproximación integral a la Persona más necesitada – Por Renato Sander

NuevoDocumento 9_1Es notable el crecimiento de la conciencia social entre empresas y en la cultura en general. Esos fenómenos de la moda cultural traen consigo peligros en la aproximación a los más necesitados. Por ejemplo, existe la tentación reduccionista, es decir, el pobre solamente necesita un juguete, ropa, plata o bienes materiales. También existe la tentación utilitarista, es decir, la ayuda social está más comprometida con las relaciones públicas de la empresa o de los individuos que con la persona en sí a la que supuestamente se sirve.  En ese caso u otras distorsiones similares la acción buena en sí misma se desvirtúa, y puede llegar a hacer daño a la persona que debería beneficiarse.

Buscando responder a todo eso e iluminados por el Pensamiento Social de la Iglesia Católica, nosotros en SEM proponemos nuestro Trabajo Solidario como un encuentro con aquella persona que sufre carencias esenciales y por lo mismo no viven en condiciones propias de su dignidad.  Se trata de una aproximación integral al ser humano, reconociéndolo digno en todas sus dimensiones y con carencias específicas que no son coherentes con su valor intrínseco. Todo ser humano tiene un valor en sí mismo, inmensurable e inalienable, independiente de las carencias que pueda sufrir en un momento respectivo de su vida.

Nuestra vida se transforma de igual manera como se transforma la vida de los que buscamos servir

Así, nosotros buscamos reconocer las carencias de los pobres en sus necesidades biológicas y materiales:  salud, vivienda, agua, luz, profesionalización y trabajo etc. Pero si bien eso suele ser lo más saltante muchas veces, no podemos olvidar de su dimensión psicológica: su conocimiento personal y valoración de si mismo, educación, vida familiar, organización social, desarrollo deportivo y artístico etc. Y por supuesto, la dimensión más profunda del alma, su dimensión espiritual, su vida de fe: relación con Dios y la Iglesia.

 

Plantear el trabajo solidario desde la perspectiva del encuentro con el más necesitados en su perspectiva integral implica involucración, diálogo y enriquecimiento mutuo. Tanto el que recibe la ayuda como el que la brinda salen enriquecidos en este encuentro que nos forja como seres humanos. El que sirve a los demás encuentra a Cristo mismo en el más necesitado (ver Mt 25). El que es servido, encuentra también el amor y compasión de Jesús. En resumen, la aproximación integral nos permite ver a Cristo en el que sufre y ser otro Cristo para el que sufre.

 

Nosotros en SEM, tenemos constantemente la experiencia que en este encuentro el enriquecimiento es mutuo. Nuestra vida se transforma de igual manera como se transforma la vida de los que buscamos servir. Y la experiencia de encuentro con el Señor necesitado y las amistades forjadas son nuestro mayor motivador a seguir incansablemente haciendo concreto nuestro amor en el servicio a los más necesitados.

 

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